Un año más, el Centro Cívico Clara Campoamor en Barakaldo acogió el acto de clausura de curso de la Asociación Gregorio Ybarra, con la colaboración de su Ayuntamiento. Pero este año el día fue muy especial: no solo cerrábamos un curso, sino que celebrábamos el quinto aniversario del proyecto “En Marcha hacia una Vida Plena”.

Cinco años acompañando a jóvenes para que descubran quiénes son, confíen en sí mismos y construyan su propio proyecto de vida. Cinco años caminando junto a sus familias, a las personas voluntarias, a los centros educativos, a las universidades, a las empresas, a las administraciones y a todas las personas que habéis creído que una sociedad más inclusiva no solo es posible, sino necesaria.

Por eso quisimos que este acto de clausura fuera algo más que un cierre: una auténtica celebración. Un día para compartir, reconocer y dar las gracias, porque nada de lo que hacemos tendría sentido sin las personas que hacen posible que sigamos caminando.

Lo que hemos aprendido en este camino

Hace cinco años pensábamos que nuestro trabajo consistía en acompañar a las personas. Hoy sabemos que nuestro trabajo también consiste en acompañar a la sociedad para que aprenda a mirar de otra manera.

Este año quisimos poner en valor, de manera muy especial, a quienes formáis parte esencial de la historia y del crecimiento de la Asociación Gregorio Ybarra. Vuestra generosidad y vuestro compromiso han sido el sostén que da alcance real a nuestro trabajo, y vuestra presencia allí lo confirmó una vez más. No sois espectadores de este proyecto: sois protagonistas imprescindibles. Gracias por creer en estos jóvenes, por confiar y acompañarnos con tanta entrega y generosidad. Ese día el espacio fue tan vuestro como nuestro, y nos llenó de alegría compartirlo con todos vosotros.

Un acto preparado con mucho cariño

Nos acompañaron familias, colaboradores, voluntarios, patrocinadores y, por supuesto, nuestros jóvenes, que esta vez se encargaron de prepararlo todo. Se nota cómo van creciendo y asumiendo nuevas responsabilidades. También tuvimos el pleno de los participantes en Entzun Sarea, a quienes reconocimos su trabajo durante este curso.

Tras el photocall, los saludos y las bienvenidas, presentamos el trabajo realizado a lo largo del año y acompañamos el discurso con un vídeo resumen que emocionó a mayores y pequeños, narrando desde el corazón y de forma muy gráfica los momentos más estelares del curso. Si algo se repitió entre quienes acudieron al terminar la proyección fue una misma palabra: emoción. El vídeo tocó la fibra de todo el auditorio, y esa fue, sin duda, la mejor prueba de que este proyecto llega al corazón de quienes lo viven. Podéis acceder al vídeo en este enlace.

El momento de los reconocimientos

Y llegó el momento más esperado: el de los reconocimientos y premios, tal y como prometíamos al inicio. Quisimos poner en valor:

  • A nuestros patrocinadores, por su apoyo constante.
  • A las personas mayores del proyecto intergeneracional Sinergia, que nos han acompañado en las actividades.
  • A los voluntarios y colaboradores, motor silencioso de tantas iniciativas.
  • Al equipazo de jóvenes estudiantes que nos han acompañado durante el curso.
  • Y, por supuesto, a nuestros jóvenes, que brillan con luz propia y crecen un poco más cada año

Un recuerdo y un brindis

Finalizamos el acto con un breve momento de silencio en memoria de las víctimas de la tragedia del terremoto de Venezuela, y a continuación disfrutamos juntos de un sencillo cóctail en el hall del centro, para seguir celebrando en la cercanía de quienes hacen posible este proyecto.

Gracias a todas las personas que formáis parte de esta historia. Cinco años dan para mucho, y con vuestra ayuda, seguimos en marcha.