El coro Muxukanta es una de las propuestas más emotivas que surgen de la colaboración y el trabajo conjunto de la Asociación Gregorio Ybarra y la Asociación Norai a través de su proyecto Etorkizuna Musikatan-Música que transforma vidas. El coro es un proyecto donde la diversidad se convierte en una fortaleza y la música en un lenguaje común para compartir, aprender y disfrutar desde múltiples formas de expresión.

¿Quién forma parte de Muxukanta?

Personas de distintas edades, perfiles y experiencias musicales conviven en un mismo proyecto que rompe con el formato coral tradicional. Aquí, la voz se une a la lengua de signos y la expresión corporal, creando un lenguaje común accesible para todas las personas participantes.

No es necesario tener experiencia previa: basta con tener ganas de cantar, expresarse y formar parte de un grupo abierto y acogedor.

La singularidad del coro reside en sus voces: personas de la Residencia IMQ Igurqo Bilbozar, alumnos del Centro de Formación de Otxarkoaga y de la Asociación Gregorio Ybarra, familias del proyecto Etorkizuna Musikatan. Generaciones y realidades distintas comparten escenario, canción y propósito.

Un broche final que llenó la Plaza Recalde de música y emoción

El pasado sábado 6 de junio, la Plaza Recalde se transformó en el escenario perfecto para el cierre de temporada de las agrupaciones de Muxukanta. El concierto «La cultura es refugio» no solo puso el punto final a meses de ensayos, sino que atrajo el interés y la atención del vecindario, que fue llenando la plaza a medida que avanzaba la jornada.

El evento arrancó con la lectura de un manifiesto que marcó el tono de la celebración, antes de dar paso a una tarde de música compartida entre orquesta, coros, txalaparta y percusión.

El punto culminante llegó con la interpretación de Ikusi Mendizaleak: orquesta, coros de voz y coros de manos unidos en una sola pieza que emocionó a toda la plaza. Un instante en que generaciones distintas, con historias y capacidades diferentes, hablaron un mismo idioma.

Un manifiesto por la diversidad y el refugio

Antes de que sonara la primera nota del cuerno o aerófono que abrió el recital, se leyó un manifiesto que situó el concierto en su verdadero contexto. El texto reivindicó la diversidad cultural como una riqueza colectiva, recordando el Día Mundial de la Diversidad Cultural y el Día Mundial de las Personas Refugiadas, y afirmando que detrás de cada historia de desplazamiento no hay estadísticas, sino personas, familias y vidas que merecen dignidad y acogida.

Que ninguna persona debería sentirse extraña en el mundo. Que nadie debería ser rechazado por su origen, por su lengua, por el color de su piel. Que todas las personas necesitamos sentirnos acogidas, escuchadas y acompañadas.

El manifiesto también puso nombre a lo que el propio concierto encarnaba: la cultura como refugio real. No solo un techo, sino una comunidad que te espera, un barrio que te nombra, un espacio donde puedes ser quien eres sin miedo. Una cultura accesible, que une y que no deja a nadie atrás.

La cultura es refugio y una poderosa herramienta inclusiva de transformación

Muxukanta actuó junto a la orquesta Etorkia, el grupo de txalaparta, la agrupación Irutasun Abesbatza, el coro de bachiller escénico de Txurdinaga Behekoa y la solista invitada Leire Aparicio de Lorelei Green.

Muxukanta nace del convencimiento de que la práctica artística colectiva es un espacio seguro de pertenencia, aprendizaje, inclusión y encuentro. La música, entendida como herramienta de inclusión, tiende puentes entre generaciones y realidades, demostrando que la cultura y lo comunitario son motores vivos de transformación social.