

Una iniciativa de la Asociación Gregorio Ybarra que empodera a jóvenes con discapacidad auditiva, fomenta la inclusión intergeneracional y convierte la cocina en un lenguaje común de aprendizaje, memoria y comunidad.
En Asociación Gregorio Ybarra creemos en el poder transformador de las ideas y en el impacto que generan cuando se ponen al servicio de las personas. Con esa convicción impulsamos en octubre Sinergia Entre Fogones, una iniciativa del programa “En marcha hacia una vida plena” que busca dotar de habilidades, empoderar a los jóvenes con discapacidad auditiva y contribuir a su desarrollo integral, promoviendo su participación activa y su autonomía en la vida cotidiana.
La propuesta era sencilla pero ambiciosa: unir generaciones a través de la cocina y convertirla en un lenguaje común capaz de construir vínculos, compartir experiencias y crear comunidad.
Así surgió Sinergia Entre Fogones, un espacio donde jóvenes con discapacidad auditiva y personas mayores se encuentran para intercambiar valores, historias y momentos de afecto, colaboración y escucha en torno a la cocina.
Cocinar juntos es solo el comienzo. El verdadero objetivo es poner en valor las habilidades de cada grupo de edad, reforzar la cohesión social y visibilizar ambos colectivos, mostrando a la sociedad la riqueza de este intercambio generacional. Porque este proyecto no va solo de recetas; va de mirar al otro con curiosidad y respeto, de aprender a comunicarnos desde lo esencial, de entender la cocina como memoria viva y como un lenguaje emocional que trasciende lo gastronómico. La cocina se convierte en puente entre generaciones y un espacio donde lo cultural y lo afectivo se mezclan con la creatividad.
El 14 de octubre dimos el primer paso con un casting que nos permitió descubrir talento, pasión y muchas ganas de crear algo mágico. Después, tres sesiones de dinámicas participativas ayudaron a que jóvenes y mayores rompieran el hielo, compartieran historias y empezaran a perfilar los primeros emparejamientos. La aventura cobró aún más fuerza con el recorrido por el Mercado de la Ribera, donde los participantes se enfrentaron a dos retos: “El sabor de nuestra tierra” y “Tu cesta de ingredientes”. Entre risas, sorpresas y descubrimientos, pusieron a prueba su creatividad, su capacidad de colaboración y la comunicación entre generaciones, demostrando que aprender juntos también puede ser divertido.
El 24 de octubre todos se reencontraron en la cocina del Mercado de la Ribera, esta vez guiados por el chef Mikel Escudero, para preparar Marmitako y Goxua, platos tradicionales locales y vehículos de memoria, en un espacio para celebrar la diversidad y en un ejercicio comunitario de inclusión intergeneracional. A lo largo de estas sesiones, jóvenes y mayores no solo desarrollaron habilidades culinarias; compartieron saberes, vivencias y emociones.
El proyecto consta de cinco fases y nos encontramos en el ecuador: momento clave de análisis y reflexión sobre todo lo aprendido, preparando el terreno para lo que viene. Y aunque ya hemos recorrido mucho camino, todavía queda mucho por vivir y contar. Esto es solo el principio. ¿Queréis descubrir qué otras recetas hemos cocinado y escuchar las voces de quienes dan vida a esta sinergia? Muy pronto compartiremos nuevas historias, aprendizajes y momentos especiales.
Seguimos avanzando con la convicción de que la inclusión real se construye cada día. Continuamos escuchando, innovando y acompañando para impulsar la plena participación de las personas con discapacidad auditiva, y en este camino seguimos sumando aliados estratégicos que hacen posible que nuestro impacto crezca y llegue más lejos.
Nuestro agradecimiento a todas las personas y entidades que hacen posible que este proyecto continúe fortaleciéndose: Escuela Superior de Hostelería Bilbao · Bilbao Ostalaritza Goi Eskola, Mikel Escudero, Caja Rural de Navarra, #VickyLapeira, Henar Pascual Villanueva, Maider Cascón, Marta Stampa y Susana Chávarri Pérez.
Juntos, construimos un futuro más accesible, consciente e inclusivo.






















