Así fue la clausura del programa Sinergia Entre Fogones.

El pasado jueves 30 de abril, el Txoko Malaespera de Bilbao fue el escenario del broche final de Sinergia Entre Fogones. Bajo el nombre de Chef Entre Fogones, la sesión de clausura reunió a doce jóvenes con sordera —con distintos perfiles de comunicación, tanto oral como en Lengua de Signos Española— que tomaron los mandos de la cocina junto a cuatro profesionales y sirvieron a sus familias un menú local y exquisito: el resultado de meses de aprendizaje, esfuerzo e ilusión.

La sesión final del proyecto reunió a familias, cocineros profesionales e invitadas especiales en torno a un menú elaborado íntegramente por los doce jóvenes protagonistas.

La cocina se convirtió en lenguaje. Cada plato, un mensaje de confianza, autonomía y pertenencia.

El menú que degustaron los comensales

Los comensales —familiares de los participantes, una representación de las personas mayores que han formado parte del proyecto durante estos meses, e invitadas de excepción— pudieron degustar el menú mientras admiraban la soltura y la pasión de quienes lo habían preparado:

  • Entrante Tosta de anchoa marinada sobre base de tomate
  • Primer plato Crema de boletus
  • Segundo plato Pollo al chilindrón con guarnición
  • Postre Flan de huevo con nata

El talento en los fogones fue tan evidente como la emoción en las mesas.

Entre los asistentes destacaron la presencia de Iratxe Saiz, representante de Rural Kutxa, entidad patrocinadora del programa, Almudena Gandarias, ganadora del programa televisivo MasterChef Abuelos, cuya visita añadió un ingrediente especial a la jornada y Lara Martín, gerente, jefa de sala y cocinera del restaurante Mina y presidenta de Fundación Bisubi.

Todos los comensales coincidieron en señalar el talento de los jóvenes y la mezcla de sabores, ilusión y pasión que impregnaba cada plato servido.

Detrás de cada momento vivido durante la sesión hubo un trabajo silencioso pero imprescindible. El equipo de la Asociación Gregorio Ybarra y de Fundación Bisubi realizó un importante esfuerzo de accesibilidad para adaptar las recetas y favorecer el acceso a la información y la comunicación de todos los participantes. Gracias a Ainhoa por su dedicación en este trabajo, y a HenarJanire y Eider, que mediaron durante toda la sesión para que nadie quedara fuera de ningún momento.

El momento nos dejó grandes imágenes para ver y recordar:

La jornada tuvo además una repercusión mediática que nos llena de orgullo: ETB El Correo estuvieron presentes para cubrir el evento, dando visibilidad a estos jóvenes y a la labor que realiza la asociación.

 

Sinergia Entre Fogones es una iniciativa del programa «En marcha hacia una vida plena» de la Asociación Gregorio Ybarra. Nació en octubre con una propuesta sencilla pero ambiciosa: convertir la cocina en un lenguaje común capaz de unir generaciones, visibilizar colectivos y construir vínculos reales. Porque este proyecto no va solo de recetas; va de mirar al otro con curiosidad y respeto, de aprender a comunicarnos desde lo esencial, de entender los fogones como memoria viva y como espacio donde lo cultural y lo afectivo se mezclan con la creatividad.

No van solo de recetas. Van de mirar al otro con curiosidad y respeto, de aprender a comunicarnos desde lo esencial.

Durante meses, estos jóvenes han aprendido en la cocina de la Escuela de Hostelería de Bilbao (ESHBI), ubicada en el Mercado de la Ribera, de la mano de cocineros profesionales. Allí, junto a personas mayores con quienes han compartido recetas, memorias e historias de vida, han construido algo más que habilidades culinarias: han encontrado un espacio propio de crecimiento, seguridad y comunidad.

El cierre del proyecto deja una huella clara: la cocina puede ser un puente intergeneracional, una herramienta de empoderamiento y un escenario donde jóvenes con discapacidad auditiva demuestran —a sí mismos y a quienes los rodean— todo lo que son capaces de hacer.

Agradecimientos

Desde la Asociación Gregorio Ybarra queremos expresar nuestra gratitud a Rural Kutxa, patrocinadora del programa, y a Fundación Bisubi, cuya generosidad ha hecho posible este generoso cierre. A los cocineros profesionales que acompañaron a los jóvenes con mimo, dedicación y gran profesionalidad. A El Correo y a ETB por acercarse a contar esta historia y por dar voz a quienes la protagonizan, a las personas mayores del ayuntamiento de Barakaldo que acompañaron a los jóvenes durante el programa con su sabiduría y afecto. Y, sobre todo, a los doce protagonistas: gracias por vuestra valentía, vuestra energía y por demostrar, plato a plato, que la cocina es también un acto de crecimiento.